Escrito en Bagdad, Irak, el 27 de enero de 2026 a las 19:13...
Da un poco igual qué es aquello que nos empuja a hacerlo. Qué lo motiva....
Me niego a pensar que es una especie de inercica mediática influenciada por la moda de las redes sociales o del extenso expresionismo del sentimioento que yo llamo "flower power".
Creo que en mi caso me arrastra la necesidad de expresar tantas cosas, pensamientos y sentimientos que no he dejado aflorar por causas diversas.
Somos la estela que nuestros actos han grabado en la historia. Somos nuestro pasado y sin que nos ancle al fondo, debemos seguir avanzando en la vida con la incertidumbre de no saber cuándo acabará.
Es lo terrible y mágico a la vez....
Hace justo un año me encontraba muy muy lejos de donde ahora me encuentro. Y ahora mismo me hallo en donde nunca llegué a pensar que volvería. La vida es así, no sabes qué te tiene reservado en la siguiente escena.
Y en ese momento pasado en el que la calma de saber que hacía lo correcto, que lo hacía de la mejor forma que puedo y sé, intentando buscar mi bienestar primero para poder ayudar a otros.... Fue cuando paré un momento para darme cuenta de que me encontraba bien y en donde quería estar.
No quiero repasar las dificultades del camino que me han llevado a estar donde aquí, aunque soy plenamente consciente de que forman parte inseparable del mismo y si me gustaría volar con la mente a ese momento de sentirme tan bien conmiogo mismo. Tanto, que la sensación final es la de estar en mi propio hogar.
Hoy me encuentro a 5.000kms de distancia de aquel lugar y de aquel momento. Aquellos sonidos son muy diferentes a los que escucho aquí. Los olores y sabores en nada se parecen....
Sé perfectamente lo lejos que estoy y la barrera espacio tiempo que me separa de donde quiero estar.
El balance del año es positivo. Muy positivo...
Queda tela que cortar aún. Flecos que rematar y asuntos por resolver. Y no quiero esperar más.
No quiero hacer planes de futuro sino poder vivir un presente que me pertenece y que a veces creo que se me escapa sin remedio.
Romper la inercia de la vida y del sistema social en el que estamos inmersos es difícil. Muy difícil. Pero no es imposible, ya que, como bien he repetido durante tantos años: LO DIFÍCIL SE HACE. LO IMPOSIBLE SE INTENTA..
Los momentos que este año me ha dejado son únicos porque son míos. El hecho de compartir muchos de ellos con las personas que amo los convierte en más especiales.
Y ahora en la distancia, comprobando tristemente como personas llenas de vida y con tanto bien por entregar al resto, se marchan para siempre de un zarpazo, es cuando trato de parar, serenarme y ser lo sificientemente inteligente para darme cuenta de que lo importante es efímero e impredecible. Por tanto debemos intentar darle la justa importancia a lo demás. Eso que consideramos que nos condiciona la vida.
Cada uno carga su propia mochila. Yo cargo la mía.
Cuán pesada es, solo uno puede decirlo. Y solo cada cual puede llevarla.
Y sin venior mucho a cuento, termino diciendo que he tenido la suerte de haber encontrado una persona que quiere estar a mi lado a pesar de todo y de cómo pueda ser. No me complementa, no es mi pilar, ni mi otra mitad. Simplemente es ella y está ahí a mi lado. Si no está, lo paso mal, pero no pasa nada. Y lo paso mal porque la amo y me gusta compartir cosas con ella. La echo de menos. Y la echo de menos porque la quiero.
Se llama Carmen, pero yo la llamo Arenita. Me recuerda a una ardilla sonriente...
No comments:
Post a Comment