Saturday, May 09, 2026

LA ESPERA.

Cuántas veces hemos esperado algo o a alguien sin que que esa “cosa” o persona hayan llegado finalmente?

Hemos generado una expectativa que, muy probablemente, esté originada en nuestras propias inseguridades, nuestra educación y nuestros traumas…

Cuántas veces le has pedido a alguien que te atienda y has comprobado que no lo hace? Que tú esperas una reacción concreta, un gesto, un cambio de sus planes o prioridades para poder atender las tuyas…

Cuántas veces no te ha sucedido que preguntas o hablas de un tema concreto y la respuesta nada tiene que ver con lo que tú necesitas escuchar? Como si se tratasen de dos mundos diferentes. Dos dimensiones, la tuya y la de la otra persona. Unidas por un vínculo común pero como si tuviesen una cifra (clave) diferente, de manera que ambos se escuchan y se hablan pero no se entienden…

Generar expectativas puede ser una estrategia poco acertada si al hacerlo tratamos de cubrir carencias personales que muy probablemente deberíamos resolver por nosotros mismos.

Mi frase tan repetida a lo largo de los años : “No esperes nada de nadie y agradece lo que te den”, que tan útil me ha resultado y que, sin embargo, en estos últimos meses, semanas, días y horas, parece que me pesa como una losa de granito. Esa losa puede convertirse en lápida de muerte si no consigues desplazarte y dejar de estar bajo ella.

Pensar que necesitas ayuda y que esta no te llega en tiempo y forma de quien la esperas recibir, se interpreta como que esa persona no está a la altura o no te tiene en consideración. Que quizá no eres importante. No lo suficiente…

Probablemente pensarás y sentirás que te han fallado o simplemente que no puedes contar con esa persona..

Y eso es lo que realmente sucede. Es un hecho de que no siempre se puede esperar que la otra parte esté a la altura. 

Pienso que cuando nos sentimos mal en momentos concretos y le pedimos esa ayuda a la otra parte, estamos proyectando nuestro propio ego y con él todo lo peor que podamos tener.

Es injusto, sí!, pero es humano también…

Y cuando la persona solicitada no te ayuda (porque en ese momento no puede hacerlo), recurrir a terceras personas o esforzarte en reconciliarte contigo y tratar de paliar, resolver o mitigar tus males, es un acto que te ayuda a validarte y a reconocer por ti mismo que no dependes al 100% de quien has podido idealizar.

No es una señal de falta de interés, falta de amor o consideración hacia uno, sino que simplemente NO somos lo más importante. No somos el sol de un sistema planetario en el que el resto de astros giran en torno nuestro. Somos una parte más del universo. 

Comprender esto y no exigir cuando no se puede o no se debe, evita multitud de malentendidos, frustraciones y de sufrimiento personal.

Y es que trato de cambiar el mensaje que últimamente he repetido:

  -Pasar del : “Necesito ayuda, por favor!”  

  -Al: “Tú vales! Eres Suficiente! Puedes y debes hacerlo por ti mismo! Ayúdate tú solo!

Fácil no es!, eso está claro!, Pero ahí radica el éxito para dejar de sufrir, dejar de depender emocionalmente de otra persona y no causar malentendidos ni sufrimiento gratuito e injusto a esa otra persona.

Por eso el lobo. Por eso Batman.

Por eso solo. 

Yo conmigo…

No comments: